Cultura TLX
Cristian Santillán Juárez

En el municipio de Zitlaltepec de Trinidad Sánchez Santos, Tlaxcala, una de las tradiciones más significativas para su gente es la bendición del “agua rodada”, una práctica llena de historia, fe y profundo respeto por la naturaleza.

Cada 18 de enero, hombres, mujeres, jóvenes y niños emprenden el camino hacia el volcán La Malinche para acampar en las zonas más altas permitidas. La experiencia se convierte en un momento de convivencia y preparación espiritual para el ritual que se realiza al día siguiente.

El 19 de enero, los participantes descienden hasta la capilla de San Sebastián, lugar donde se encuentra el nacimiento de agua. Ahí se lleva a cabo un antiguo ritual de origen prehispánico, en el que la comunidad agradece a la montaña por el agua que brinda al pueblo y pide que durante el nuevo año continúe llegando este recurso vital que sostiene la vida y el trabajo de la región.

Posteriormente, se celebra una misa especial, durante la cual se bendice el nacimiento de agua ubicado a más de la mitad del volcán reforzando así la unión entre tradición, espiritualidad y comunidad.
Cabe destacar que diariamente una cuadrilla hace trabajo de mantenimiento tanto en el «nacimiento» como en el sendero para llegar a este punto, para tener bonito y en condiciones óptimas este atractivo natural y tradicional del municipio de Zitlaltepec.

Una costumbre que demuestra cómo esta comuna honra sus tradiciones que dan identidad a su gente.